Cultos
Solemnes Cultos en honor a Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna.
Tres días de oración, recogimiento y fe.
Tres días para mirarlo, para hablarle, para sentir en nuestra alma el peso de su entrega.
Tras la Santa Misa, su imagen quedará expuesta en devoto besapié. Un instante eterno donde su dolor se hace poesía, donde su amor nos envuelve y nos llama. Atado por nosotros, atado por amor. Que no lo deje solo nuestra oración, que no le falte nuestra fe.
Solemnes Cultos en honor a Nuestra Señora de la Amargura
La hermandad se viste de oración y de fe. Tres días para mirarla, para hablarle sin palabras, para dejar que el corazón se incline ante la Madre que nos sostiene.
Tras la Santa Misa, la devota Veneración nos permitirá acercarnos a su presencia viva, a su rostro de Amargura serena, a ese amor que consuela y transforma. No hay palabra más hermosa que su nombre ni refugio más seguro que su regazo.